martes, 13 de septiembre de 2011

"El bar interno."





Existen frases como “el niño que todos llevamos adentro” o “El yo interno”, a partir de estas yo construí la propia: “El Bar Interno” (Acaso Bucay solo puede robar?).



El bar interno, no es solo una frase, es una filosofía de vida. Hace unos meses atrás viajando de Finlandia a Rusia, lo vi plasmado en un hecho. Eran cerca de las dos del mediodía y me encontraba en el vagón comedor del tren cuando ingreso un hombre grande, se sentó en la barra, miro los productos exhibidos y pidió: “Una lata de jugo de tomates, una miniatura de vodka y la pimienta por favor”. Coloco hielo en un vaso y con toda naturalidad improviso un Bloody Mary como aperitivo a su almuerzo. En verdad tenía ganas de ponerme de pie y aplaudirlo por tamaña


brillantes, EL GENIO SE ARMO UN BLODY DE LA NADA!!!!! A eso llamo yo a “El bar interno”, poder hacerse el tiempo, sin importar el lugar y el momento, para uno mismo. Prepararse un cocktail, sin importar si están todos los ingredientes, o si tenemos la coctelera o improvisamos con un vasito descartable, tener la virtud de llevar el bar con vos, es garantía de felicidad instantánea.


Claro está que este síntoma se puede agudizar, por ejemplo en mi auto nunca falta una botella de Jack Daniels bajo el asiento para caso de emergencia (como es cuadrada no gira), también hay un kit básico de primeros auxilios: Coctelera, pinza, sacacorchos, mortero y un bitter. Cualquier lugar se puede transformar en un bar: una plaza, un auto, la vereda, lo que sea, solo hay que tener amigos, o un bella señorita (o 2 porque no). En ocasiones puede ser solitario, ayuda que haya música aunque provenga de un celular y muchas ganas de pasar un momento diferente dentro del día, romper con la rutina, como dice un viejo proverbio surfista:” Que los problemas se aburran en la orilla, por esperarte mientras surfeas” así como al agua no pueden entrar las preocupaciones, al bar tampoco lo pueden hacer, Salud!

1 comentario:

  1. Brindo por ese "bar interior" que todos tenemos, pero muy pocos se animan a relucir...

    Salud!

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