viernes, 25 de febrero de 2011

Finlandia día 4. La final.

Llegó el gran día. Como era de suponer, la noche anterior al torneo es imposible dormir. Si hasta el gran Tyson, ya siendo campeón mundial, declaro que moría de miedo antes de salir al ring, que me puede quedar a mi con 1/4 de su peso y una cintura del tamaño de su cuello. Ultimar detalles durante toda la noche, casi como si fuese una necesidad, fue inútil. Seamos sinceros, si tuviese la facilidad de prever todo con antelación, como estudiar en los exámenes con tiempo, creo que hubiese sido medico o arquitecto. Inicia el día con un desayuno pobre, el estomago esta cerrado, una ducha, y a la cancha. Es muy fácil de distinguir en el lobby del hotel quien es competidor y quien no, las caras pálidas por falta de sueño, la mirada perdida como zombie y el seño fruncido repasando que es lo que se esta olvidando.

2 rondas de 5 cócteles de 5 ingredientes cada uno, son demasiados items (saquen la cuenta ustedes, les acabo de decir que para los estudios no soy el mas disciplinado). Viaje en micro hasta la villa de nieve (snow village si lo prefieren) y trasbordo en trineo hasta el domo. Un iglú gigante con varias conexiones internas a otros iglúes mas pequeños. Una breve charla alrededor de un fogón en la nieve, con las ultimas recomendaciones y la tensión en aumento. Tras algunos obsequios y la presentación en exclusiva de la nueva botella de Finlandia en exclusiva para todos los bartenders, pasamos a la concentración, un pequeño lugar donde nos brindaron 45 minutos para preparar las decoraciones de los 10 cocktails y aquí es donde ya empiezan mis problemas, los tragos tiki, de los cuales soy un gran fanático conllevan varios ingredientes caseros, por lo cual dentro de mis 45 minutos para diseñar mis garnishs tuve que cocinar 2 syrups, embotellarlos y preparar las decoraciones y herramientas ya que elegui utilizarlas en lugar de las proveídas por los organizadores; no porque eran inadecuadas, si no para no romper la atmósfera aloha! Camon, camon you are the last one! Y claro, ¿quien soy? ¿Choli de Berreteaga? ja ja ja ... la cocina me robo mucho tiempo pero mal o bien llegue. Era el primero en salir por ser de Argentina, y aunque la temperatura del predio era de 6 bajo cero, gracias a la adrenalina, mi vestimenta era de tan solo una remera y una camperita, sin guantes, sin gorros, nada. A medida que la competencia avanzaba, me daba cuenta que muchas cosas cambian cuando ensayas en un bar a 30 grados promedio que cuando lo haces a menos 6. El metal pasa a ser tu peor enemigo y el plástico o las Boston con grip son como una suerte de bendición. Es innecesario enfriar la cristalería (¿para que lleve dos jarras para poner agua!!!?), la palita para el hielo de metal es como una especie de manzana caramelizada con todos los dulces pegados ... y por supuesto, el garnish, congelado!!! Cuando las 3 rondas concluyeron, creo que alguien apago la calefacción, porque enseguida mi súper remerita y campera perdieron los poderes y ahí se sentían los -6º. Y creo que también que motivado por el relax, que siguió a la euforia, olvide tras la barra como 20 o 30 kilos, era como flotar. La buena vibra entre latinos no puede faltar, a la cual se sumo la de algunos colegas de países como Israel, Rusia (siempre semi borracho con shots de vodka), India y Hungría. Según el cristal de la copa que lo veamos el torneo me dejo dos puntos de vistas ... el punto de vista resultadista, no es muy alentador, y el personal súper positivo. Claro esta, que uno siempre tiene la ilusión de devolverle a la gente que te dio la posibilidad de competir, un buen resultado. Martín que para este entonces era Miky (el coach de Rocky) me dijo unas palabras de consuelo muy sabias, "mas allá del resultado lo que te tiene que importar es tu experiencia personal y servirte para crecer, nadie te trajo acá para que les des algo a cambio, te trajeron porque te lo ganaste, los demás no importan (en verdad dijo los demás que te chupen un huevo, pero queda mal si pongo esas palabras en boca del Embajador, frase muy maradoneana por cierto). Competir por primera vez en el exterior, medirme con barmans de las principales coctelerías del mundo, tener una experiencia de viaje increíble al circulo polar ártico, hacer amigos con pasiones afines que viven a miles de kilómetros, es algo que hasta para los resultitas también tiene que ser positivo ...

2 comentarios:

  1. Estamos con vos Matias!!!!

    Y mandanos un poquito de frio, aca en Rosario los 33° de calor sumao a los 70% de humedad... es un horno para empezar a maltear la cebada de la cerveza!!!

    Abrazo!

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  2. lA PROXIMA AENTREÑAR EN UNA CAMARA FRIGORIFICA COMO EN rOCKY JEJE

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